Horno microondas, salvador de nuestro tiempo

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Hace ya algún tiempo -para algunos menos y para otros más, dependiendo de la zona de este mundo en que estaban- comenzamos a escuchar sobre él. Era lindo y prometía mucho. Decía que iba a solucionarnos la vida, que se iba a adecuar a nuestros tiempos modernos  y facilitarlo todo.

Algunos le creímos, al menos lo suficiente para dejarlo entrar a casa y una vez  puesto aprueba, todo sucedió. La comida recalentada nunca había sabido tan bien. Eso ya era suficiente para hipnotizarnos, y así estamos hoy, sintiendo que ese que antes no estaba, es imprescindible para nuestra vida cotidiana.

¿De quién hablo? Lógico, del horno microondas. Ese que hizo que calentar la comida fuera tan rápido, cómodo y sencillo; descongelar un abrir y cerrar de ojos y recalentar,  menos pegajoso.

Todo se lo debemos a Percy Spencer, un  doctor estadounidense  que en 1946 se percató que el efecto de las ondas microondas podía cocinar los alimentos sin que el calor fuera perceptible a su alrededor. El descubrimiento era fantástico, y en 1947 la empresa Raytheon comenzó a comercializar el primer modelo de hornos microondas llamado Radar Range. Pero claro, como casi toda la tecnología de nuestro mundo, en sus comienzos era de dimensiones gigantes, y para ocupar lugar ya estaba el horno común y la heladera, así que la difusión fue muy limitada.

Finalmente, en 1952 las cosas se achicaron. El nuevo electrodoméstico se diseño para el hogar y  fue distribuido por la empresa Tappan Company, encarnado en el modelo Hotpoint.

Pero cómo funciona el microondas, ¿Qué sucede desde que ponemos el plato hasta que suena el timer y avisa? El funcionamiento del horno microondas es completamente distinto al del resto de los hornos convencionales. Tiene una fuente emisora de ondas electromagnéticas (microondas), que provocan fricción entre las moléculas de agua en el interior del alimento. Esa fricción produce calor, que se transmite al resto de moléculas del alimento por contacto. Así se calienta nuestra comida. Las microondas penetran 1 ó 2 centímetros de profundidad y posteriormente el calor se difunde, brindando una velocidad de calentamiento cuatro veces superior a la de los hornos comunes.

Así es el horno microondas, rapido, limpio y maravilloso. Un compañero indiscutible de aquellos que viven solos, o tienen tan poco tiempo que subsisten a comida congelada. Un amigo de todos. lastima que nosotros con él, no seamos tan buenos amigos, y los subestimemos limitándolo tan sólo a calentar, recalentar y descongelar. Démosle una oportunidad, comencemos a cocinar con él. Van a ver como puede ser mucho más maravilloso de lo que ya es.

Via | consumer | wikipedia

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Comentarios

1 Comentarios

[...] bien, el microondas también sirve para cocinar (ver “Horno microondas, salvador de nuestro tiempo“), pero parece que nos hemos olvidado de ello. O quizás nunca lo supimos, no [...]

Jue, 2007-06-14 15:55