Cubitos saborizados

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Enviado por: Yabebiry

 En “Cubitos de Colores”, hablamos ya sobre fácil y divertido que puede ser colorear a los cubitos de hielo que utilizamos para refrescar nuestras bebidas. De lo que no hablamos aquel entonces y sí vamos a hablar hoy, es de cómo dar sabor a esos cubitos.

Los cubitos pueden ser saborizados, y de un modo muy fácil. Por ejemplo, congelando en diversas cubiteras, jugos concentrados de frutas. De fresa, frambuesa o limón, por ejemplo. Lo recomendable es que tengan un sabor muy fuerte, para que logren aromatizar el refresco o la sopa que estamos por disfrutar.

Por ejemplo, para las sopas podemos congelar gazpachos, purés de tomates, de remolachas, de zanahorias, etc. Todos bien sazonados e incluso si se quiere, hasta con un toque de aceite de oliva.

Es una muy buena opción servir a la mesa distintas posibilidades de nuestros cubitos especiales, junto al  producto principal que deseamos servir. De este modo, el comensal puede elegir con qué oferta enfriar o aromatizar su plato, mientras bebe también un poco del producto solo sin agregados.

Esta opción es muy buena además, pues cuando deseamos enfriar un refresco con hielos a menudo sucede que la bebida pierde su sabor, puesto que el hielo se va derritiendo y la bebida se va mezclando con agua.

Los hielos con sabores, al ser concentrados, evitan que la bebida se ponga aguada. Por ejemplo, si tomamos un jugo de naranja con cubitos de jugo de naranja, aunque el hielito se derrita, ¿saben a que sabrá nuestro jugo?: ¡A jugo de naranja!

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