Merengue, merengue

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 Uno dice “merengue” y piensa en dos cosas: el alimento y el estilo musical. Dependiendo del hambre que tenga uno cuando piense, es que recordará primero uno u otro. Sin embargo, sea cual sea el orden de pensamiento, hay un vínculo imborrable que encontraremos entre los dos: ambos se baten.

En el merengue comestible, batimos el azúcar con las claras de huevo; y en merengue bailable, batimos nuestros cuerpos, a pura dulzura, ritmo y sensualidad. El merengue que se come, es postre, es extremadamente dulce y es espumoso y ligero. Justamente como el baile del merengue, que exige dulzura, rapidez y ligereza a la hora de bailar.

Como en todo baile, hay quienes son más duchos y quienes tienen serias dificultades, por tanto, hay bailarines de merengues muy buenos, capaces de mover su cuerpo con la ligereza de una gacela, y hay bailarines de merengue muy males, espesos como petróleo negro. Igual, igual, que como sucede con el merengue culinario: puede hacerse bien blandito (con pocas cucharadas de azúcar) o sumamente espeso (con mucha más azúcar).

Pero claro, también están las diferencias: porque si bien el merengue comestible suele usarse mucho de relleno (para tartas y pasteles, por ejemplo), quien baile merengue con calidad bien buena, jamás estará de relleno, y siempre será figura, estrella y al menos por una noche: mega star.

Tipos de merengue, existen tres: el merengue francés o simplemente merengue (ya que es el más común de todos), el merengue italiano y el merengue suizo.

El más básico de todos es el francés, que se hace muy fácilmente: batiendo las claras y el azúcar, con la contra cara de que al rato se evapora, o como decimos comúnmente “se baja”.

El merengue italiano, utiliza almíbar en punto de bola (116º) en lugar de azúcar, buscando que durante la preparación la mezcla se vaya cocinando un poco, y se mantenga firme al final, durante mucho más tiempo. El resultado final, de hecho, es algo más duro que el merengue francés y bastante más brillante. Dura varios días sin bajarse, por lo cual es el más indicado para mousses, suflés u otras preparaciones aireadas.

Finalmente, hablemos de merengue suizo, un merengue que se realiza batiendo las claras y el azúcar a baño maría, por unos diez minutos. Así se logra un merengue más firme que los anteriores y también mucho más brillante.

Lógicamente, si comenzamos a hablar ahora de todos los detalles de cada uno de estos merengues, solo obtendremos más merengue. Pero en este caso, ni el merengue comestible, ni el merengue bailable, sino que un merengue batido de ideas, con sabor a no entenderlo nada.

Por eso, vayan corriendo los muebles, y preparando la pista, pues en proximos artículos les voy a pasar las distintas recetas de merengue, para que bailen culinariamente un buen rato.

Mientras tanto les dejo este video, para que mientras no preparan el merengue comestible, articulen el cuerpo, ensayando el bailable.

http://www.youtube.com/watch?v=g5GXlb-Ds6g 

Via | wikipedia

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2 Comentarios

Soy Amante de los merengues.
Me encanta tu blog
Saludos
olga.

Mié, 2007-10-10 22:05

[...] hemos hablado varias veces del merengue y sus opciones. Recuerdo puntualmente un artículo llamado “Merengue, merengue”. Si no lo han leído, se los recomiendo. Allí podrán entender las muchas variantes de merengue [...]

Sáb, 2009-10-17 15:04
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