Las delicias de Flor: cómo forrar una torta

Imagen de Maria Florencia Diaz
Enviado por: Maria Florencia Diaz

A muchos les habrá pasado de tener que decorar una torta para un evento y no saber cómo hacerlo. Muchas mamás que preparan las tortas de los cumpleaños de sus hijos se habrán preguntado cómo decorar una torta. Seguramente más de uno piensa que es muy difícil pero creanme que es más fácil de lo que parece, ¡sólo requiere de práctica! Hoy, en Las delicias de Flor, les enseñaremos un tip muy útil: forrado de tortas.

Ingredientes:

  • Dulce de leche o mermelada para untar el bizcochuelo
  • Fécula de maíz
  • Pasta de azúcar para forrar tortas  650 g aprox. (para una torta de 28 cm de diámetro y 8 cm de alto.)
  • Pasta de goma  50 g

Procedimiento:

Para comenzar, debemos ablandar la pasta de azúcar que conseguimos en cualquier cotillón (aunque también podemos elaborarla). Con las manos, ablandamos la masa porque sino nos va a costar mucho trabajarla y se va a cortar cuando querramos estirarla.

Agregamos la pasta de goma, aunque no es indispensable. Su función es aportar elasticidad a la otra masa para que podamos trabajarla más cómodamente. En este momento, tenemos que teñirla, si es que la queremos de algún color en especial. Personalmente, me gustan más las tortas forradas en color blanco y que el adorno sea de color, primero: porque pierdo mucho tiempo tiñiendo la masa y segundo, ¡porque cuando comemos la torta se nos manchan los dientes!

Luego, la estiramos con un palo de amasar, sobre la mesada espolvoreada con fécula de maíz. Colocamos solo un poco de fécula, lo suficiente para que la masa no se pegue.

El grosor, debe ser de aproximadamente 5 mm. La idea es que no transparente la torta y además cuanto más gruesa sea, más fácil la forraremos. ¡OJO! No la dejemos muy gruesa porque al comer el pastel quizá resulte muy empalagoso.

Paralelamente, untamos el bizcochuelo (ya relleno) con dulce de leche o mermelada para que se pegue la pasta. La capa debe ser delgada, no tenemos que percibirla al comerla. Con una cuchilla podemos ayudarnos para facilitar este paso. No olvidemos que los contornos también se untan.

Cuando creamos que la pasta ya está estirada lo necesario para cubrir la torta (contemplemos el contorno además de la superficie), enrollaremos la pasta en el palo de amasar.

Ubicamos la torta en la mesada (siempre abajo de las tortas tiene que haber un cartón circular para que podamos manejarla mejor). Tomando el palo por los extremos, iremos soltando la pasta, desenrollándola del palo, girando éste sobre la torta y desplazándolo hacia atrás, lentamente y sin apoyar nunca el palo sobre el pastel.

Siempre es preferible usar pasta de más para que no nos falte, porque no podemos emparchar la torta. Además lo que sobra, es reutilizable. Es fácil estirarla si hay pasta de sobra y si está correctamente estirada.

Después, con paciencia, vamos acomodando la pasta con la ayuda de las manos, adhiriendo la pasta a la torta suavemente, en todo el contorno, evitando que nos queden pliegues de pasta.

Finalmente, retiraremos el excedente con una esteca como la que se ve en la foto, o bien, con una cuchilla sin filo. Al ras de la torta iremos cortando, en todo el contorno.

Ahora, sólo falta escribirla y colocar el adorno.

Espero que les sea útil y en el próximo cumpleaños pongan en práctica este tip.

Secretito:

* Es super importante que la mesada esté limpia al momento de estirar la pasta porque cualquier cosa que haya se adhiere enseguida a la pasta de azúcar y es difícil de sacar.

* Para que la torta se destaque suelo colocarla, ya terminada, en una bandeja o plancha de telgopor, según la decoración y el tipo de evento. En el caso de la plancha de telgopor es conveniente que sea un poco más grande de la medida de la torta y se la puede forrar con pasta de azúcar, tal como hicimos con el pastel. Para darle una mejor terminacion, podemos colocar la edad del cumpleañero sobre el telgopor y una cinta en el contorno, al tono de la torta.

Artículos recomendados

Comentarios